La altura de un sonido estß determinada por la frecuencia de sus vibraciones. Una nota alta tiene alta frecuencia y viceversa.
El oφdo humano puede percibir frecuencias entre 16 y 20.000 ciclos de vibraciones por segundo. Los perros perciben frecuencias mucho mßs altas y los murciΘlagos mαs altas a·n.
El La medio, sobre el cual toda la orquesta afina sus instrumentos, tiene 440 vibraciones por segundo, pero no siempre fue asφ. En el siglo XVII se afinaba el La a aproximadamente 374 vibraciones por segundo.